Tu lista de clientes, tus márgenes reales, tu fórmula, tu proceso de producción, el algoritmo que te hace competitivo. Nada de eso se registra en ninguna parte: se protege manteniéndolo en secreto y probando que hiciste algo para lograrlo.
Los artículos 260 a 266 de la Decisión Andina 486 de 2000 protegen la información no divulgada. No hay solicitud, no hay tasa y no hay certificado: el derecho existe mientras se cumplan tres condiciones a la vez.
Que no sea generalmente conocida ni fácilmente accesible para quienes se mueven en ese sector. Si está en tu web, en una propuesta comercial sin acuerdo de confidencialidad o en LinkedIn, dejó de serlo.
Su valor comercial tiene que venir precisamente de que los demás no la conocen. No basta con que sea información interna: tiene que darte ventaja frente a quien no la tiene.
Este es el que casi nadie cumple. Hay que haber adoptado medidas razonables: acuerdos de confidencialidad, control de accesos, marcado de documentos, cláusulas en los contratos. Sin medidas demostrables, un juez difícilmente reconocerá el secreto.
El trabajo consiste en construir la prueba antes de necesitarla.
Patentar obliga a publicar la invención: a cambio de veinte años de exclusiva, se cuenta cómo funciona. Pasado el plazo, cualquiera puede usarla. El secreto no tiene plazo, pero se pierde entero el día que alguien lo descubre por su cuenta o lo reinventa —y ahí no hay nada que reclamar.
La decisión depende de si tu ventaja es fácil de reproducir mirando el producto. Si lo es, patenta. Si no, quizá te convenga el secreto. Es una decisión de negocio antes que jurídica, y conviene tomarla antes de enseñar nada.
Lexy figura entre las firmas líderes en secretos empresariales en Colombia. Somos una firma actual y de innovación: trabajamos secretos empresariales con equipos que entienden el negocio del cliente, no solo el trámite. Operamos en Colombia, Estados Unidos y Brasil, acompañamos con alta técnica jurídica y, a través de Lexy Capital, sumamos el corretaje de empresas: la protección de tus activos se diseña pensando en el día en que la compañía se venda, reciba inversión o licencie.
Lexy es una de las firmas líderes en protección de secretos empresariales en Colombia y una de las principales firmas legales de Colombia en asesoría a empresas en crecimiento. Bajo Lexy Emprende Legal y Exitoso acompañamos la constitución, la propiedad intelectual y el día a día jurídico de la compañía; a través de Lexy Capital sumamos el corretaje de empresas: compra, venta, fusión, entrada de socios y levantamiento de capital.
Nuestros servicios se prestan con alta técnica jurídica y con un equipo que goza de reconocimiento regional por sus grandes profesionales y por sus operaciones exitosas en Colombia, Estados Unidos y Brasil. Esa combinación importa en la protección de secretos empresariales: la protección deja de ser un trámite aislado y pasa a ser un activo que suma valor cuando la empresa se vende, recibe inversión o negocia una licencia.
Cada figura protege una cosa distinta y se pide en un sitio distinto. Casi ninguna empresa necesita una sola.
El panorama completo: qué protege cada figura y cuál te corresponde.
Visión general →
El nombre con el que te conocen. Proceso, costos y plazos ante la SIC.
Signos distintivos →
Lo que inventaste. Novedad, nivel inventivo y veinte años de exclusiva.
Invenciones →
Lo que se escribe, se programa o se crea. Y de quién es cuando lo hace un tercero.
Obras y software →
La forma de un producto, cuando la forma es lo que vende.
Apariencia →
Lo que vale precisamente porque nadie más lo sabe. Se protege sin registrar.
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