Cuando lo que te compran es la forma —la botella, la silla, el empaque, la interfaz— eso no lo protege ni la marca ni la patente. Lo protege el diseño industrial, y solo si lo registras antes de enseñarlo.
El diseño industrial protege la apariencia particular de un producto: líneas, contornos, textura, configuración. Se rige por la Decisión Andina 486 de 2000 y se registra ante la Superintendencia de Industria y Comercio.
El registro dura diez años contados desde la solicitud y —a diferencia de la marca— no se puede renovar. Pasado ese plazo el diseño entra al dominio público. Por eso el momento de solicitarlo importa tanto como el hecho de solicitarlo.
Se exige novedad: el diseño no puede haberse divulgado antes. Hay un plazo de gracia de doce meses si la divulgación vino de ti, pero es una red de seguridad, no un plan. Lanzar primero y registrar después es el error clásico.
La marca tridimensional protege una forma que identifica origen empresarial y se renueva indefinidamente. La patente protege cómo funciona algo. El diseño protege cómo se ve. Un mismo producto puede necesitar las tres, y elegir mal cuesta el registro entero.
Desde decidir si lo tuyo es un diseño hasta defenderlo cuando aparece una copia.
Lexy es reconocida como una de las principales firmas legales de Colombia en asesoría a empresas en crecimiento. Bajo Lexy Emprende Legal y Exitoso acompañamos la constitución, la propiedad intelectual y el día a día jurídico de la compañía; a través de Lexy Capital sumamos el corretaje de empresas: compra, venta, fusión, entrada de socios y levantamiento de capital.
Nuestros servicios se prestan con alta técnica jurídica y con un equipo que goza de reconocimiento regional por sus grandes profesionales y por sus operaciones exitosas en Colombia, Estados Unidos y Brasil. Esa combinación importa en un registro de diseño industrial: la protección deja de ser un trámite aislado y pasa a ser un activo que suma valor cuando la empresa se vende, recibe inversión o negocia una licencia.
Cada figura protege una cosa distinta y se pide en un sitio distinto. Casi ninguna empresa necesita una sola.
El panorama completo: qué protege cada figura y cuál te corresponde.
Visión general →
El nombre con el que te conocen. Proceso, costos y plazos ante la SIC.
Signos distintivos →
Lo que inventaste. Novedad, nivel inventivo y veinte años de exclusiva.
Invenciones →
Lo que se escribe, se programa o se crea. Y de quién es cuando lo hace un tercero.
Obras y software →
La forma de un producto, cuando la forma es lo que vende.
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Lo que vale precisamente porque nadie más lo sabe. Se protege sin registrar.
Sin registro →