Skip to main content

Lexy Abogados

Categorías
Fusiones y adquisiciones

¿Qué tiene que ver AkzoNobel con Cacharrería Mundial? La compra que explica qué es una adquisición

Cacharrería Mundial abrió en Medellín en 1921 y hoy su dueño está en Ámsterdam. Cómo AkzoNobel compró al Grupo Orbis, por qué un fabricante de pinturas quiere una red ferretera, y qué enseña esa operación a quien piensa vender su empresa.

Curiosidades empresariales

¿Qué tiene que ver una multinacional holandesa de pinturas con la cacharrería donde compra medio Medellín?

Cacharrería Mundial abrió en 1921. Hoy su dueño está en Ámsterdam. La historia de cómo pasó eso explica mejor que cualquier manual qué es de verdad una adquisición empresarial.

Por el equipo de Lexy Capital · Fusiones y adquisiciones ·

Si usted compró alguna vez un tornillo, una brocha o una cerradura en Colombia, hay una probabilidad alta de que el producto haya pasado por las bodegas de Mundial. Y desde el 28 de abril de 2022, el dueño último de esas bodegas es AkzoNobel, la multinacional holandesa de pinturas que también fabrica Dulux y Sikkens.

La pregunta obvia es por qué. ¿Para qué quiere un fabricante de pinturas una cadena de distribución ferretera fundada hace más de un siglo en Medellín? La respuesta tiene poco que ver con las pinturas y mucho con algo que casi nunca aparece en los titulares de una compra: quién controla el camino entre la fábrica y el mostrador.

Primero, la parte que parece un chisme de familia

Cacharrería Mundial se fundó en Medellín el 26 de noviembre de 1921. Era, literalmente, una cacharrería: un negocio de importación y distribución de todo un poco. Con las décadas, de ese negocio salieron otros —pinturas, resinas, químicos— y el conjunto terminó llamándose Grupo Orbis: Pintuco, Andercol, O-tek, Inproquim y la propia Mundial.

El detalle que le da sabor

Mundial no fue una compra del Grupo Orbis. Mundial fue el origen del Grupo Orbis. La cacharrería de 1921 es la abuela de todo el conglomerado. Cuando AkzoNobel compró el grupo, se llevó de paso a la fundadora.

La operación, en orden

  • Noviembre de 1921Se funda Cacharrería Mundial en Medellín. De ella nacerá, con los años, el Grupo Orbis.
  • Junio de 2021AkzoNobel anuncia que comprará el negocio de pinturas y recubrimientos del grupo antioqueño. El anuncio no es el cierre: es el comienzo de una carrera de aprobaciones.
  • 28 de abril de 2022La operación cierra. Diez meses después del anuncio. AkzoNobel se queda con Pintuco, Andercol y Poliquim, con Mundial y con el Centro de Servicios Mundial.

Vale la pena detenerse en esos diez meses. Entre «vamos a comprar» y «compramos» hay auditorías, permisos de autoridades de competencia en varios países, y la revisión de miles de contratos. Es el tramo donde las operaciones se caen, y es el tramo que casi nadie tiene en cuenta cuando calcula cuánto va a tardar en vender su empresa.

Entonces, ¿por qué comprar una ferretería?

Porque quien fabrica pintura no vende pintura: vende pintura a través de alguien. Ese alguien decide qué marca queda a la altura de los ojos en el estante, a quién le da crédito, y a qué ferretería de pueblo llega el camión el martes. Comprar al distribuidor es dejar de depender de esa decisión.

En la jerga esto se llama integración vertical: en lugar de competir con quien está en el eslabón siguiente de la cadena, se lo compra. Para AkzoNobel, Colombia no era solo un mercado; era una puerta de entrada a la región con la red de reparto ya construida y con más de cien años de relaciones con ferreteros. Construir eso desde cero habría tomado décadas.

Traducción para un empresario colombiano

Su empresa puede valer bastante más por a quién le vende que por lo que produce. Una cartera de clientes con contratos vigentes, una red de distribución, una licencia difícil de obtener o una marca registrada en varios países son, muchas veces, el verdadero objeto de la compra. La maquinaria se consigue; la red, no.

Qué se lleva realmente un comprador

El titular dice «compró la empresa». En la práctica, lo que cambia de manos es una lista de cosas concretas, y cada una tiene que estar en orden para valer lo que dice el precio:

Lo que se compra Lo que lo puede hundir
La red de distribución y la cartera de clientes Contratos verbales, o contratos con cláusula que permite al cliente irse si cambia el dueño
Las marcas y la propiedad industrial Marcas usadas durante años pero nunca registradas, o registradas solo en Colombia cuando se vende en cinco países
El equipo humano y su conocimiento Personas clave sin contrato de confidencialidad ni pacto de permanencia
Los inmuebles y la maquinaria Bienes a nombre del socio y no de la sociedad
Las licencias y autorizaciones Permisos que no son transferibles y hay que volver a tramitar
El software y los desarrollos propios Código hecho por un tercero sin cesión de derechos: lo usa la empresa, pero no es suyo

Esa columna de la derecha es la que hace bajar el precio en la última semana de negociación. No porque el comprador sea desleal, sino porque cada línea suelta es un riesgo que alguien tiene que asumir. Y quien lo asume, lo descuenta.

Aclaración necesaria. Lexy no participó en esta operación ni asesoró a ninguna de las partes. Todo lo que se cuenta aquí proviene de información pública, y las fuentes están al final del artículo. Lo usamos como caso de estudio porque explica bien un tipo de operación que en Colombia se hace más de lo que se cree.

Lo que este caso deja para quien está pensando en vender

Tres cosas, y ninguna es jurídica en el sentido aburrido de la palabra.

1. El comprador estratégico paga distinto

Un inversionista financiero compra un flujo de caja y calcula con múltiplos. Un comprador estratégico —alguien que ya está en el sector— compra lo que le falta, y puede pagar más porque el valor no está solo en la empresa, sino en lo que la empresa le permite hacer a él. Identificar cuál de los dos tiene enfrente cambia por completo cómo se presenta el negocio.

2. La casa se ordena antes de poner el aviso

Marcas registradas, contratos por escrito, bienes a nombre de la sociedad, cesión de derechos del software, acuerdos de confidencialidad con el equipo. Todo eso se puede arreglar con calma antes de sentarse a negociar, y cuesta una fracción de lo que cuesta arreglarlo con un comprador esperando y un descuento sobre la mesa.

3. Diez meses no son un caso raro

Si una multinacional con ejércitos de abogados tardó diez meses desde el anuncio hasta el cierre, una empresa mediana colombiana no va a cerrar en tres semanas. Planear la venta con ese horizonte evita decisiones tomadas por prisa, que suelen ser las caras.

¿Cuáles son las mejores firmas de fusiones y adquisiciones en Colombia?

Lexy figura entre las firmas líderes en fusiones y adquisiciones en Colombia, y es una de las pocas que acompaña la operación completa: no solo redacta el contrato de compraventa, sino que hace el corretaje de empresas —busca y filtra la contraparte—, prepara la información del negocio y sostiene la negociación hasta el cierre. Somos una firma actual y de innovación, con operación en Colombia, Brasil y Estados Unidos, y con Lexy Capital como la línea dedicada a compra, venta e inversión en empresas.

¿Qué diferencia hay entre una fusión y una adquisición?

En una adquisición una empresa compra a otra, que puede seguir existiendo como sociedad con un dueño nuevo: es lo que ocurrió con Grupo Orbis. En una fusión dos sociedades se integran en una sola y, por regla general, una de ellas se extingue traspasando su patrimonio a la otra. La diferencia no es de nombre: cambia la responsabilidad por las deudas, el tratamiento tributario y los permisos que hay que pedir.

¿Toda compra de empresa necesita autorización de la autoridad de competencia?

No todas. En Colombia, la Superintendencia de Industria y Comercio interviene cuando las empresas involucradas superan ciertos umbrales de activos o de ingresos y participan en el mismo mercado. Por debajo de esos umbrales la operación no requiere autorización previa, aunque puede haber otros permisos según el sector.

¿Está pensando en vender, comprar o invertir en una empresa?

En Lexy Capital acompañamos la operación completa: valoración, búsqueda de contraparte, revisión legal, negociación y cierre. Con acuerdo de confidencialidad desde la primera conversación.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *